actividad
Actividad

Descripción de la actividad

Para los profanos en Derecho debemos indicar que la profesión de Procurador de los Tribunales consiste en el ejercicio de una actividad profesional por cuenta propia que consiste en la prestación de un servicio tanto a letrados como a particulares y empresas.

La figura del procurador es una parte esencial en los procedimientos judiciales tanto penales como civiles, pero especialmente en estos últimos y sobre todo en los procedimientos de ejecución, ya que en la práctica la actuación del procurador adquiere más relevancia en los procesos civiles que en los penales puesto que la costumbre ha ido amortiguando la presencia del procurador en las salas de los Juzgados que siguen causas penales.

El procurador forma parte del engranaje cliente-abogado-tribunales, puesto que es el nexo de unión entre los tres. Representa al cliente ante los tribunales y mi obligación es tener informado al cliente y al abogado del curso del asunto. Ante los tribunales somos “la parte”, puesto que a nosotros nos notifican todos los escritos que el juzgado y los tribunales comunican al cliente como si de éste se tratara, pasando a informar de ellos al letrado de la causa, el cual se encargará a su vez de comunicárselo al cliente.

Es imprescindible que nuestra función de nexo sea rápida y precisa, puesto que no debemos obviar que cualquier tipo de resolución no comunicada a tiempo puede ser causa de que pase el plazo para poder recurrir, o para la presentación de pruebas, escritos, etc. Por ello, nuestra relación con los abogados es intensa y nuestra responsabilidad profesional se extiende no sólo ante el cliente sino también ante el abogado.

Pero en realidad, las funciones del procurador son más amplias; somos los que impulsamos el proceso, gestionamos exhortos, oficios y edictos, cumplimentamos mandamientos expedidos por el Juzgado, redactamos los escritos a presentar en el Juzgado e incluso demandas, realizamos los embargos con la asistencia de la comisión judicial, ejecutamos desahucios, etc. En definitiva, nuestra presencia es esencial en diferentes fases del procedimiento.